Hoy vamos a mostrarles un ejemplar de vampiro común en su hábitat natural.
Aquí podemos ver como Pertegaz el Intrépido , un vampiro de más de 500 años de edad, observa detenidamente los ingredientes de una bolsa de pinchos morunos sanguinolentos de oferta en el pasillo del supermercado más barato del barrio, a ultima hora de la tarde. Uno pensaría que es por su alergia al sol la razón de ir a última hora al supermercado pero ,en verdad, es porque a esa hora ponen las etiquetas de descuento en los productos de la tienda. La economía, tan variable actualmente y en el pasado, hacen de Pertegaz un avispado conocedor de la necesidad de ser ahorrador, ya que, uno no vive 500 años con el salario mínimo interprofesional sin hacer ajustes de algún céntimo de aquí y allá.
Al contrario de la creencia popular, el vampiro común, no vive en castillos, si no en viviendas antiguas con aluminosis y andamios en la fachada debido al deterioro de estas.
Pertegaz es un ejemplar de vampiro común que se encuentra en su salsa cuando baja al bar a ver jugar al equipo de fútbol que lleva siguiendo desde hace cien años y oyendo a sus viejos amigos de ochenta años jugar al mus mientras ultiman sus cubatas.
Rara vez se une a ellos ya que, como hemos indicado, su economía no le permite gastarse unos euros apostando y siempre ha sido mal jugador de mus.
Es un error pensar que debido a su longevidad Pertegaz tendría grandes conocimientos del mundo o unas habilidades superiores a la media, ya que pasados los 40 empieza a ser sospechoso repetir curso de bachillerato artístico. Tuvo que renunciar a ampliar su habilidad en el enyesado de bustos para enyesar paredes y ganarse un sueldo para el futuro.
Pertegaz lleva enyesando paredes más de 400 años, nadie se fija que edad tiene el yesero, rara vez repite trabajo en la misma vivienda.
Extrañamente, en casa de Pertegaz las paredes son de papel pintado desgastado por que ya se sabe el dicho, en casa de yesero cuchara de palo.
Después de una cola de casi media hora de reflexión en estos detalles de su vida, Pertegaz se dispone a pagar en la caja sus suministros del mes con monedas de cinco céntimos que le sobraron de otras compras. El cajero, desesperado, no entiende como un mozo de aspecto juvenil puede tardar más que un anciano de 90 años en pagar, pero, como sabemos, Pertegaz es un señor de más de 500 años.
Una vez realizada la compra, nuestro vampiro común lleva en un carrito que aguanta con cinta de carrocero y agujeros sus pertenencias sus suministros para el mes. Otro día más en la vida de este espécimen cualquiera de esta especie tan peculiar.
Relato by Cleef Hanger de Marzo de 2026, improvisado una mañana aburrida.
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